Diferencias entre grano claro, medio y oscuro
¿Cuál es el ideal para ti?

Cuando hablamos de café, muchas veces pensamos en el origen del grano, en si es arábica o robusta, o en si es de comercio justo o de especialidad.
Sin embargo, hay otro aspecto que también influye muchísimo en el sabor final de tu taza: el nivel de tostado del grano.
Los granos de café pueden tostarse en distintos niveles, y cada uno de ellos —claro, medio u oscuro— aporta características únicas en aroma, acidez, cuerpo y sabor.
Si alguna vez has probado un café que te pareció muy ácido o, al contrario, uno que te supo demasiado amargo, es muy probable que eso haya tenido que ver con el nivel de tostado. Acompáñanos a descubrir sus diferencias para que elijas el que más se adapta a tu gusto.
Grano claro: sabor puro y notas brillantes
El tostado claro se logra con una cocción más corta, en la que el grano apenas alcanza una temperatura interna suficiente para desarrollarse, sin llegar a oscurecerse demasiado.
Estos granos suelen tener un color canela o marrón claro, sin aceites visibles en la superficie.
¿Y qué pasa con el sabor? Pues aquí es donde brilla: el café de grano claro conserva muchas de las notas originales del origen.
Si el café proviene de una región frutal o floral, como Veracruz, es más fácil percibir esos matices cuando el tostado es claro. Además, su acidez suele ser más marcada y su cuerpo más ligero. Por lo tanto, eso es ideal para quienes disfrutan de cafés más vivos, complejos y con personalidad.
Grano medio: el equilibrio perfecto
El tostado medio es el más común en muchas cafeterías, y no es casualidad: ofrece un balance entre sabor, aroma, acidez y cuerpo.
El color del grano es marrón medio, y dependiendo del tostador, puede comenzar a mostrar algunos aceites en la superficie, aunque muy sutiles.
Este tipo de tostado suaviza un poco la acidez del grano claro, pero sin eliminar por completo las notas originales del origen.
Es un punto medio que permite disfrutar tanto del carácter del café como de una taza con cuerpo más redondo y sabor más tostado.
Aquí es donde muchas personas encuentran su punto dulce: ni muy ácido ni muy amargo, ni tan ligero ni tan denso.
Grano oscuro: intensidad y carácter
Por último, tenemos el tostado oscuro. En este caso, el grano se tuesta por más tiempo y a mayor temperatura, lo que da como resultado un color marrón muy oscuro o casi negro, con una superficie brillante por la presencia de aceites naturales que emergen durante el proceso.
El sabor de estos granos suele ser más intenso, con notas ahumadas, amargas y a veces incluso chocolatosas o a caramelo quemado.
La acidez disminuye considerablemente, y el cuerpo es más pesado. Este tipo de café es muy apreciado por quienes buscan una taza fuerte, robusta y con carácter. Es común en espressos italianos o en mezclas que buscan un sabor más potente.
¿Cuál elegir?
La elección del nivel de tostado no es una ciencia exacta. Depende de tus preferencias personales, del método de preparación y del momento del día.
Si te gustan los cafés brillantes y frutales, el grano claro puede ser tu mejor opción.
Si prefieres equilibrio, el tostado medio nunca falla.
Y si lo tuyo es un sabor intenso que te despierte al primer sorbo, el tostado oscuro te va a encantar.
En todo caso, lo mejor es probar diferentes tipos y dejar que tu paladar decida. Como en todo en el mundo del café, cada detalle cuenta… y además cada taza tiene una historia que contar.
Visítanos para que descubras cuál tostado es el que te convence más, sabemos que no hay nada como el café recién tostado por eso nosotros mismos con encargamos de ello.
